3 de marzo de 2016

CONFIRMADO: UN AVIÓN SE TOPÓ CON UN OVNI EN RÍO GRANDE

PATAGONIA OVNI

Pilotos realmente estuvieron frente a un OVNI en pleno vuelo. Así lo confirmaba el diario digital INFOFUEGUINA.COM el día 2 de marzo, tras la noticia del 22 de febrero que fuera borrada de la web por el mismo portal, de lo cual diera cuenta PATAGONIA OVNI a través de este Blog en primicia (leer noticia):

"El piloto de una reconocida línea aérea observó un extraño ‘objeto’ cuando iba a aterrizar en Río Grande. Este objeto estaba en una zona 'prohibida' o restringida para el vuelo a esa hora y el piloto pregunta a la torre si acusan 'tráfico aéreo'. La torre dice que no registra nada anormal y entonces le pregunta al piloto si dicho objeto está en la trayectoria del avión. El piloto le dice que no, que está a un costado, entonces, la torre le autoriza a aterrizar y le pide un informe, lo que quedó registrado.



Este suceso se conoció a través de la página de la red social Facebook del reconocido operador turístico José Heredia quien relató lo sucedido ya que por su condición y función tiene acceso a las comunicaciones entre los pilotos de las aeronaves y la torre de control.

El hecho fue publicado por infofueguina, pero al no tener certeza ni detalles del hecho, decidió dejar en stand by la nota hasta recabar más datos. Pero en esos instantes en que la nota estuvo activa, captó el interés de la ONG ‘Reportes Ovnis Argentina’, cuyo dos de sus miembros se contactacraron con el periodista Ramón Taborda Strusiat, quien solo tenía datos vagos de oyentes de una emisora que difundió el hecho, pero no se sabía la fuente, hasta que finalmente se logró dar con ella y era la mencionada página de Facebook.

José Heredia se preguntó: ¿Un OVNI en el cielo de Río Grande? Y relató que mientras trabajaba en su casa, "presto a salir a zona de bancos” y "escuchando la frecuencia de la Torre de Control del aeropuerto de Río Grande como siempre, siguiendo el derrotero de las operaciones aéreas en la ciudad, de pronto escucho el reporte del piloto de una aeronave privada a la Controladora Aérea de Turno en referencia a un supuesto ‘tránsito’ en su aerovía (trayectoria del avión), que no había sido notificado”.

Agregó que "la respuesta no se hizo esperar. No debería haber tránsito alguno a esa hora en esa aerovía. O sea: reporte de un ‘Objeto Volador No Identificado’ en las proximidades de nuestra ciudad”.

"De hecho, el personal de ANAC invitó al piloto a que dejase constancia en actas, en la Oficina de Plan de Vuelo, a su arribo. Textual, de hace media hora...aproximadamente”, escribió Heredia a las a las 11:48 horas del 17 de febrero de 2016, lo que supone que el hecho ocurrió alrededor de las 11:20 horas de ese día.

Entre tanto, según confió Jesús Leguizamo de la ONG ‘Reportes Ovnis Argentina’, una de las integrantes logró dar con el piloto en Buenos Aires, pero éste se negó a hacer público el hecho.

El mismo día de la difusión de la noticia, salió a la luz de los medios internacionales el derribo de un OVNI por parte de la Fuerza Aérea india".

23 de febrero de 2016

PILOTOS DE AEROLÍNEAS ARGENTINAS HABRÍAN ESTADO FRENTE A UN OVNI EN PLENO VUELO


PATAGONIA OVNI

El días Lunes 22 de Febrero del presente año el diario patagónico digital INFOFUEGUINA.COM publicaba en la Web una noticia inesperada vinculada al fenómeno OVNI titulada "Pilotos de Aerolíneas se habrían topado con un 'OVNI' ".

En la misma se informa textualmente que: "El comandante de un vuelo de Aerolíneas Argentinas que despegó de la ciudad de Río Grande [Tierra del Fuego] se habría topado en el cielo con un objeto extraño y lo reportó a la torre.
Así dieron cuenta emisoras radiales de la ciudad que aseguraron que el piloto informó de lo sucedido en un informe.
El hecho habría ocurrido el pasado martes 16 de febrero pero aún no pudo ser confirmado [...]".



La noticia fue compartida por las redes sociales pero, sorpresivamente, el enlace dejó de mostrarla al día siguiente, por lo que dicha información habría sido borrada en horas de la mañana aproximadamente.
Se adjuntan en este post las imágenes tal como se mostraban el día martes 23 de Febrero a las 03:10 hs.:




Imagen que muestra actualmente el enlace en cuestión:



Para finalizar, cabe preguntarse si realmente este caso OVNI tuvo lugar. En caso de ser así, por cuáles razones la información fue borrada del portal de noticias sin dar mayores explicaciones. De tratarse de un caso apócrifo, cuál fue su origen o las causas que llevaron a hacer circular en primer lugar una información falsa de estas características? La fuente primaria es confiable? O no? Estas deberían ser las preguntas iniciales del proceso de indagación.

© Daniela Ciancia
Todos los Derechos Reservados





20 de febrero de 2016

Nazis en la Patagonia Argentina: RÍO TURBIO, BERGIUS Y EL PROYECTO DE PRODUCCIÓN DE COMBUSTIBLE SINTÉTICO QUE NO FUE


Daniela CIANCIA

Este post surge la noche que me encontraba mirando el estreno del programa de History Channel "Persiguiendo a Hitler", el cual fue emitido el día miércoles 3 de febrero del presente año a las 21:00 hs. en nuestro país.
El proyecto de esta serie de investigación emerge a partir del hecho de que Adolf Hitler no se habría suicidado en el bunker de Berlín, lo cual se confirma luego de estudios de ADN según los cuales el cuerpo encontrado allí era en realidad de una mujer, presentando la hipótesis de que habría huido hacia un destino aún desconocido, por lo que en el transcurso de los capítulos se tratará de develar dicha ruta de escape. En 2014, el propio FBI plantea esta posibilidad.
Entre los posibles destinos se encuentra Argentina, y dentro de este vasto territorio, surge la posibilidad de que se haya refugiado en nuestra Patagonia.
En el primer capítulo titulado "La caza comienza", es presentado un mapa de Argentina en el cual se encuentran señalados diversos puntos geográficos a los que podrían haber llegado unos 60.000 nazis, conformando una verdadera red de comunidades intercomectadas entre sí.


Entre estos lugares marcados en dicho mapa, aparentemente se encuentra la localidad de Río Turbio, ubicada en la provincia de Santa Cruz, en el extremo sudoeste de la Patagonia Argentina, extrañamente desconectada del resto de las localizaciones.

Al verlo, la primera reacción que tengo es recordar un artículo publicado el 24 de septiembre del año 2006 en el diario La Nación, en el cual se hacía mención a los vínculos existentes entre el primer gobierno del presidente Gral. Juan Domingo Perón, el científico alemán Friedrich Bergius, el primer Plan Quinquenal, los yacimientos carboníferos de Río Turbio y un proyecto de producción de combustible sintético.

La fecha que se toma como fundación de Río Turbio es el 14 de diciembre de 1942, momento en que llega la Comisión N° 59 de YPF para realizar los primeros trabajos para comenzar con la explotación del carbón mineral.
Si rastreamos algunos datos de quién era Friedrich Bergius, en Wikipedia dice textualmente que "contribuyó de manera muy importante al desarrollo en su país de la industria química de síntesis. Creó un procedimiento para producir carburantes por hidrogenación del carbón a elevadas temperaturas y presiones [...]", por lo que es muy posible que fuera ese procedimiento el que iba a ser aplicado para crear una especie de petróleo sintético a partir del carbón de Río Turbio. 
En 1931 recibe el premio Nobel de Química "por sus contribuciones a la creación y desarrollo de los métodos químicos a alta presión".

A continuación, el artículo en cuestión, cuyo autor es Héctor Guyot:


Nazis en la Argentina: tras las huellas de Bergius

El científico alemán Friedrich Bergius fue una figura clave en el desarrollo de la economía y la
maquinaria bélica de la Alemania nazi. Tras la caída de Hitler vino al país y, según investigaciones de Carlos De Nápoli, se reunió con Perón a fin de reproducir aquí el programa industrial del Führer.

Una tarde de junio de 1932, dos altas autoridades de I. G. Farben, el gran complejo químico alemán, fueron conducidas en un coche descapotable desde un hotel de Munich hasta Prinzregentplatz. Adolf Hitler, líder del Partido Nacional Socialista, aspirante a Führer, los había citado en su departamento privado. Los directivos -uno químico, el otro de relaciones públicas- iban al encuentro con la idea de convencer al futuro canciller de que el combustible sintético en el que la Farben venía trabajando, fabricado en base a carbón, podía cortar la acuciante dependencia alemana del petróleo extranjero.

Después de dos horas y media de reunión, Hitler se convenció de que ese combustible sería una pieza importante, sino esencial, en la Alemania fuerte con la que soñaba. "Una economía sin petróleo es inconcebible en una Alemania que desea seguir siendo independiente políticamente. Por esto -habría dicho-, el carburante alemán para motores debe hacerse realidad, aunque para conseguirlo se necesiten grandes sacrificios."

Daniel Yergin -el Premio Pulitzer que reconstruyó esta escena en su libro La historia del petróleo - no identifica a los visitantes, pero el químico en cuestión podría ser Friedrich Bergius, el mismo que unos 15 años después, tras la caída del Tercer Reich, huiría de Alemania y recalaría, con documentación falsa, en la Argentina. Arribado a Buenos Aires, el científico -de acuerdo a nuevas investigaciones- se reuniría en secreto con Juan Domingo Perón, entonces presidente, con el propósito de reproducir aquí la fabricación de combustible sintético.

Nazis en la Argentina

El rastro tenue que dejó Bergius en la Argentina, tan leve que ha sido casi lavado por el olvido, desvela a Carlos De Nápoli, autor que ha escrito varios libros sobre los nazis en el país. En trance de escribir uno nuevo, sobre científicos del Tercer Reich fugados a estas tierras, el investigador dio con la figura de este químico que era considerado una suerte de héroe en la Alemania de Hitler (Edgar von Schimdt-Pauli le dedicó el libro Bergius. Un inventor alemán lucha contra el bloqueo inglés ) y que podría haber cambiado el perfil industrial de la Argentina.

"Desde finales de la Primera Guerra Mundial y hasta la caída de Hitler, la economía alemana se basa en los descubrimientos de tres científicos: Fritz Haber, Carl Bosch y Friedrich Bergius -afirma De Nápoli-, Bergius fue el nazi más importante que pisó la Argentina. Comparado con él, Eichmann era un simple cadete. Aquí fue asesor personal de Perón y del Ministerio de Economía, y uno de los principales ideólogos del Plan Quinquenal." Unos veinte años antes de aquel encuentro en Prinzregentplatz, Bergius había conseguido extraer combustible líquido del carbón mediante síntesis, en un proceso que se conoció como hidrogenación y que consistía, básicamente, en combinar hidrógeno y carbón a altas presiones y temperaturas. Por el descubrimiento de esta técnica recibió en 1931 el Premio Nobel de Química, que compartió con Carl Bosch, entonces presidente de I. G. Farben.

Luego de esa cita con el futuro Führer, la Farben hizo generosas contribuciones para la campaña política de los nazis. Y cuando Hitler se consagró canciller, en enero de 1933, no sólo mantuvo las subvenciones del gobierno al proyecto del conglomerado de empresas sino que lo convirtió en cuestión de Estado. Su intuición no falló: el combustible sintético de Bergius sería el elemento a partir del cual se estructurarían la economía y la industria nazi. También, la energía que alimentaría su maquinaria de guerra.

Bergius había nacido el 11 de octubre de 1884 cerca de Breslau, Silesia, en el seno de una familia tradicional que dio científicos, militares y empresarios. Luego de estudiar química en las universidades de Breslau y Leipzig, decidió hacer carrera como investigador, y en 1910 abrió un laboratorio propio en Hannover. Allí descubriría, en 1912, el efecto del hidrógeno sobre el carbón sometido a grandes presiones.

La primera fábrica piloto de combustible sintético se construyó en Leuna, en 1927. La reacción de la Standard Oil da una idea de la revolución científica que se estaba gestando. Cuenta Yergin que Walter Teagle, el entonces presidente de la petrolera norteamericana, viajó a Alemania a conocer las instalaciones movido por el temor de perder los mercados europeos. "No sabía lo que era la investigación hasta que vi aquello. Nosotros éramos bebés comparado con el trabajo que vi allí", diría años después. Ya no había dudas: el combustible sintético alemán representaba una amenaza para los negocios de la Standard. En 1929, la empresa de la familia Rockefeller compra los derechos de la fórmula de Bergius para fuera de Alemania. Paga a la Farben con el dos por ciento de las acciones de la Standard, lo que equivalía a 35 millones de dólares.

En 1931, el proyecto de Leuna producía dos mil barriles al día. Era poco, pero el advenimiento de Hitler al poder apuró las cosas. Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, en septiembre de 1939, Alemania tenía unas 18 plantas en producción. "Levantaron polos industriales en Silesia y la cuenca del Rhur -señala De Nápoli-. Todo se centraba en el carbón. Quemándolo generaban energía eléctrica. En otra fábrica hacían explosivos con una fórmula que habían descubierto Haber, también inventor de gases venenosos, y Bergius. Y en una tercera, la más importante, fabricaban combustible sintético. Cerca de estos complejos había campos de concentración, para aprovechar la mano de obra de los prisioneros. Diez de las 18 plantas de hidrogenación producían el 80% del total de nafta para aviones, de acuerdo a datos del comando de bombardeo estratégico norteamericano."

El investigador señala que la fórmula Bergius también determinó la táctica de la Fuerza Aérea alemana, la blitzkrieg, o guerra relámpago, caracterizada por las maniobras incisivas de la Luftwaffe. "El de Bergius era combustible de alto octanaje. Tenía 120 octanos, contra 80 de la nafta que usaban los ingleses. Eso le daba a los aviones alemanes mayor velocidad. Con la nafta de Bergius no se podía competir. Pero era escasa, y por eso necesitaban golpear rápido."

A pesar del impulso que le da el Führer a la construcción de nuevas plantas, Alemania queda muy lejos de las 70 que el proyecto del gobierno preveía. Al finalizar la guerra, en mayo de 1945, una de las primeras medidas de los vencedores fue la destrucción de las plantas de hidrogenación, que antes habían sido objeto de los bombardeos. Se aplicaba así lo acordado tres meses antes por Churchill, Stalin y Roosevelt en Yalta, donde se había decidido la eliminación de las "industrias alemanas clave", según relata Edward Stettinius, entonces secretario de Estado norteamericano, en su libro Roosevelt y los rusos .

Caído el Tercer Reich, se produjo la desbandada de jerarcas y científicos nazis. Algunos escaparon, mientras que otros fueron capturados y reclutados para trabajar en distintos países. La operación Paperclip, de los norteamericanos, dio por ejemplo con la captura de Werner von Braun, que desde la NASA ayudaría a llevar al hombre a la Luna. Bergius escapó a Madrid, donde -de acuerdo con el investigador- le formuló a Franco una oferta análoga a la que después le haría a Perón: producir combustible sintético con el carbón de las minas de Asturias. Pero España salía de la Guerra Civil y no contaba con dinero suficiente para levantar las plantas.

¿Cómo contacta el gobierno de Perón a Friedrich Bergius en Madrid? Según De Nápoli, por iniciativa y gestiones del espía Dietrich Niebhur, agregado naval y aeronáutico de la embajada de Alemania en Buenos Aires, y además jefe regional de la organización secreta Etappendienst, encargada del abastecimiento clandestino, desde países neutrales, de los barcos alemanes que actuaban lejos de sus bases durante la guerra. Bergius habría sido contactado en España por Santiago Peralta, uno de los encargados de organizar la llegada de nazis al país, señala el investigador, y se habría embarcado para la Argentina con un documento falso facilitado por la embajada argentina en Madrid.

"A Perón le llevaron a Bergius como la joya de la corona. Hubo una reunión en una estancia de San Miguel del Monte, donde Perón y Evita agasajaron con un asado al científico, que llegó hasta allí en una limusina Buick de siete plazas, acompañado de otro alemán, posiblemente Niebhur", dice De Nápoli, según el relato que recogió de un viejo chofer de la Secretaría de Industria y Comercio que hoy tiene más de 90 años.

"El Plan Quinquenal de Perón no es otra cosa que el Plan Cuatrienal de Hitler adaptado a la realidad argentina por Friedrich Bergius", añade el investigador, y señala que en julio y agosto de 1945 los submarinos alemanes U-530 y U-977, al mando de Otto Wermuth y Heinz Schäffer, respectivamente, habían arribado a las costas de Mar del Plata con documentación técnica y científica de ese plan del Reich (1936-1940).

Para probar su tesis, De Nápoli exhumó fragmentos del "Plan de Gobierno 1947-1951". En la página 36, según una copia que obtuvo en la secretaría de Industria, puede verse el detalle de las acciones previstas en el área de "Combustibles Minerales". Allí figura el proyecto de instalación de una planta de hidrogenación en Río Turbio, para la producción de aeronafta y fuel-oil. Y para 1951 se preveía la explotación de 500.000 toneladas de carbón. Eso equivalía a mil millones de litros de combustible de altísima calidad. "El 60% del presupuesto del Plan Quinquenal está dedicado directa o indirectamente a energía, y el plan de energía lo delinea Bergius", dice el investigador.

Poco y nada se sabe de la vida del científico en Buenos Aires. Lejos estaba de frecuentar, como Adolf Eichmann, el coronel Werner Baumbach y el general de la Luftwaffe Adolf Galland -otros fugados a Buenos Aires al terminar la guerra- un bar de Corrientes al 300, dice De Nápoli. Tampoco figura oficialmente como asesor del Gobierno. Pero un obituario publicado el 31 de marzo de 1949 en el diario La Prensa echa algo de luz sobre el asunto. "Falleció ayer el sabio alemán Federico Bergius", arranca el texto, que le reconoce al científico "descubrimientos que, en su hora, revolucionaron la ciencia y abrieron para las industrias las puertas de caudalosas corrientes aprovechables". Menciona su Nobel de Química de 1931, y señala que Bergius asimiló el método de un "calificado maestro", Fritz Haber, "el mago alemán que logró convertir el nitrógeno del aire en poderosos explosivos". Según el obituario, "los azares de la guerra" alteraron el ritmo de sus "fecundas actividades" y lo llevaron a radicarse en la Argentina, donde "el profesor Bergius aplicaba sus conocimientos científicos en la Dirección de Combustibles Vegetales y Derivados de la Secretaría de Industria y Comercio".

La página web de la Fundación Nobel confirma el dato: "Emigró a la Argentina, donde la muerte puso fin a su exitosa carrera en Buenos Aires en 1949", dice su reseña biográfica. Lo que no dice -lo que no ha quedado claro- es la forma en que murió. Con los intereses petroleros al acecho y con su pasado al servicio del Tercer Reich, las hipótesis se multiplican.

De cualquier modo, con él murió también el proyecto de producir combustible sintético en Río Turbio, cuyos aprestos se habían iniciado. Los restos del científico, según la necrológica, descansan en el cementerio alemán de Buenos Aires. Pero no están solos: le hacen compañía los restos de Hans Langdorff, comandante del Graff Von Spee, que se pegó un tiro el 20 de diciembre de 1939, en Buenos Aires, luego de que su acorazado se fuera a pique en el Río de La Plata tras un enfrentamiento con barcos de la Marina británica. Según algunos, se había quedado sin combustible.

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Hasta aquí el artículo publicado en el diario La Nación en el año 2006. Dos años más tarde, en 2008, la Revista Ñ publica otro artículo refiriéndoce a este mismo tema, autoría de Alberto Gonzalez Toro, quien finaliza el texto relatando lo siguiente:

"Cuando Perón lo trae a la Argentina, le dice a Bergius que todo el carbón de Río Turbio es "suyo". ¿Por qué Perón trae a estos nazis? "Porque eran necesarios para el desarrollo industrial argentino. Bergius, además, es uno de los ideólogos del Primer Plan Quinquenal argentino, que establece las políticas de Estado que va a tener la Argentina por primera vez en su historia. Por primera vez se planifica la economía, hecho que nunca más se produjo. Hay referencias directas a la hidrogenación del carbón para la obtención de aeronaftas, aprovechamiento de las cenizas y obtención de productos químicos". Cuando se le pregunta a De Nápoli por qué un Nobel como Bergius llega a la Argentina y no es "rescatado" por Estados Unidos, el autor responde: "Porque su invento era contrario a los intereses de las grandes empresas petroleras nortamericanas. Y porque los petroleros yanquis ya habían pactado con el monopolio Farben, que era dueño de la patente. 


¿Vendrán Bob Baer y John Cencich hasta los confines del continente en búsqueda de respuestas?

© Daniela Ciancia
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13 de enero de 2016

VERANO DEL '64: TRAS LAS HUELLAS DEL OBJETO CAÍDO (Merlo, San Luis-Argentina)


                      Autora: Daniela CIANCIA

Fotografías que relatan historias


La fotografía no sólo es una forma que adquiere el arte, sino también, dada su función de inmortalizar una imagen para la posteridad, se convierte en una fuente de datos que cobra especial relevancia en el proceso de investigación científica.

A continuación, se relatará la historia de la presente fotografía, la cual forma parte del Archivo Fotográfico del Sr. Carlos Ciancia, quien ha autorizado su publicación. 


Fotografía del  objeto caido en las Sierras de Comechingones. Merlo (San Luis-Argentina)


Era un cálido mediodía del mes de Diciembre de 1964 en Villa de Merlo, provincia de San Luis (Argentina). Mi abuela, Emma Guzmán (ya fallecida) que tendría una edad de 44 años, se encontraba en la galería de su vivienda ubicada en Rincón del Este, en cercanías al balneario y al arco del Rincón. Desde alli se sorprendió al observar y escuchar una fuerte explosión en el cielo, sobre las Sierras de Comechingones. Posteriormente vio un rastro de humo que daba indicios acerca del lugar de caida de lo que en ese momento era un objeto no identificado.                             
                                            

Fotografía de la casa de la familia Ciancia-Guzmán. Rincón del Este, Merlo (San Luis)
desde donde se observó la caida del objeto.
                                                                    
Unos minutos más tarde llega Carlos Ciancia (mi padre), y Ema le cuenta lo ocurrido, por lo que decide formar un grupo de búsqueda junto a Jorge Yed y Juan Domingo Ciancia (mi tío).
De acuerdo a los relatos de Doña Ema, el artefacto habría caído detrás de lo que en ese entonces se denominaba Hostería San Lorenzo, enclavada en plena Sierra, lindante a la zona de Chumamaya.
El grupo se dispuso a la búsqueda y luego de una hora de caminata en la Sierra, lograron hallar dicho objeto en el lugar indicado, no registrándose heridos ni ocasionado daños materiales significativos, dada la zona del impacto. 

Al regresar al pueblo, el artefacto, cuya apariencia hacía pensar que se trataba de basura espacial, y que muy probablemente podría ser un fragmento de cohete espacial, posiblemente una tobera, fue depositado en el patio de la casa de "Cuco" Gallardo.

 En los próximos días, llegaría a Merlo una delegación de personas provenientes de un Observatorio de la Provincia de Córdoba, quienes supuestamente se encontraban investigando la caída del objeto en cuestión, prosiguiendo a llevárselo para su estudio. 

Tiempo después, el mismo sería devuelto a la Municipalidad de Merlo -siendo el intendente el Sr. Julio Falco- pero sin devolución de informe alguno sobre los resultados de los estudios realizados. Fue colocado en exhibición durante un tiempo en un salón del edificio municipal hasta que finalmente se pierde su rastro. 

De tal evento, sólo ha quedado la fotografía que grafica este posteo. En ella se encuentran (de izquierda a derecha): Domingo Ciancia - Jorge Yed - Carlos Ciancia (mirando hacia el cielo) - Rubén Gallardo - Romero Lamberti junto a su hijo. En primer plano, el artefacto protagonista de esta historia, en el jardín de la casa de Gallardo.

Cabe resaltar que en la década del '60 se produjo la caída de chatarra espacial en diversos lugares del planeta, como ser: 
- En Merkanooka (Australia): tanque de agua de la nave Gemini V (1965). 
- Río Negro (Brasil): Piezas metálizas del experimento Saturn de la NASA (mayo de 1966).

Los datos aportados por Carlos Ciancia permiten develar algunos misterios planteados por la misma fotografía, como así también permitirían transitar nuevos senderos para la investigación de lo acontecido aquel verano del '64 en Merlo, San Luis (Argentina).

Si algún lector tiene información complementaria sobre este objeto, agradeceríamos su colaboración. Pueden escribirnos al mail patagoniaovni.blogspot@gmail.com

Hasta el próximo Post.

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Actualización 14/01/2016: El investigador Ariel Maderna gentilmente aporta datos significativos que amplían la información presentada en este posteo, vinculados con los reingresos de "chatarra espacial" en el año 1964: "a principios de dicho mes [diciembre] hubo un registro de reentrada de la Cosmos Rusa 31, el 4 de diciembre, tal vez, pienso que remotamente hayan quedado restos que luego fueron reingresando".

A continuación, se detallan los datos que se encuentran en el sitio http://www.satobs.org/


Se agradece la pronta colaboración de Ariel Maderna.


© Daniela Ciancia
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